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The Idol: la serie que no

terminó de despegar

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Publicado: 06 de Julio 2023

Tiempo de lectura: 2.5 minutos

Fotografía:

Tedros bailando junto a Jocelyn, escena de The Idol
Fuente: Cosmopolitan

Tras una ola incesante de críticas, The Idol estrenó el último capítulo de la primera (¿y única?) temporada de la serie. Lo cierto es que son menos los fanáticos que van a extrañarla y más los que ya se olvidaron de inmediato de todo este culebrón violento influenciado por los thrillers eróticos de los años noventa.

La serie protagonizada por Lily-Rose Depp y The Weeknd, Jocelyn y Tedros, respectivamente, quiso indagar hondo en los vicios de la fama, la violencia sexual y otra paleta de tópicos. Sin embargo, el resultado final dejó mucho que desear, dejando en evidencia la poca profundidad. Y si tenemos en cuenta que el showrunner, Sam Levinson, venía de destacarse en Euphoria (2019-), la caída suena estruendosa.

De todas maneras, para los más curiosos, la controversial serie ya está disponible en su totalidad en VTR+. Si quieres ponerte al día con nuestros análisis previos, puedes hacerlo revisando las reseñas del primer, segundo, tercer y cuarto episodios en nuestra página oficial.

Una relación sin futuro

En primera instancia, Jocelyn se topó con Tedros en su club nocturno y ambos sintieron un flechazo, o algo parecido a ello. El misterio, los enigmas y una nueva forma de mantener relaciones hizo que la protagonista se interesara por este sujeto tan manipulador. En The Idol, el sexo es la única manera de vincularse, un lenguaje propio, sin embargo son los protagonistas los que no logran ir más allá de las hormonas y pierden autenticidad.

A medida que la corta miniserie avanza (corta porque en principio iba a contar con 6 episodios, pero desecharon uno por completo), Jocelyn vislumbra las manipulaciones de Tedros y más tarde que temprano, lo frena. Pero no alcanza. Está atrapada en su telaraña. Aunque él también está atrapado en la de ella. ¿Quién es el que manda aquí? ¿Es Tedros o es Jocelyn? ¿O se trata de Chaim, el manager de la joven estrella? 

Dispuesta a frenar las constantes interferencias del llamado gurú, Jocelyn se pone en contacto con Talia (Hari Nef), con la promesa de una primicia noticiera. Entonces, el show hace un salto temporal seis semanas después. Tedros está parcialmente destruido, sin su club nocturno ni sus secuaces habituales, y con la reputación por el suelo cuando el reportaje de Talia expone su pasado criminal.

El personaje de The Weeknd regresa cuando no debería, mientras ella lo cita en su camerino antes del gran show. Aquí acontece un plot twist forzado, un cambio de dirección inesperado cargado de tribulaciones.

En plena sesión de maquillaje y retoques antes de su presentación ante miles de personas, el personaje de The Weeknd encuentra el cepillo con el que supuestamente su madre abusaba de Jocelyn. Cuando este le pregunta si es el accesorio del que tanto hablaba, ella responde que sí y lo deja atónito, puesto que este se trataba de un producto nuevo. ¿Mentiras y más manipulaciones? Seguramente.

¿Por qué The Idol no funcionó?

Tedros abrazando a Jocelyn mientras viajan en auto, escena de The Idol
Fuente: ADN Radio

La premisa que plantea The Idol en su comienzo presenta diversas aristas e intenciones. Cuando la serie avanza, se ciega en sus relaciones tóxicas, sexuales y violentas, en lugar de dar lugar a toda la tragedia alrededor de ser parte del jet set de Hollywood. Ser una estrella tiene su costo, no es todo color de rosas. Detrás de los millones de dólares y todo el glamour, subyace el horror.

The Idol y su reparto es, a priori, una gran apuesta. La hija de Johnny Depp; el debut como actor de Abel Tesfaye; y una sumatoria de estrellas en ascenso. Entre las destacadas están Rachel Sennott (Shiva Baby y Bodies, Bodies, Bodies), Troye Sivan y Jennie, una de las integrantes del grupo k-pop Blackpink. El problema es la falta de desarrollo de muchos arcos narrativos y decisiones que no condicen con algunos de los personajes.

De más está decir que la narrativa pasa a un segundo plano con tanta provocación todo el rato. La intención de Sam Levinson por mostrar una historia novedosa queda aniquilada por su mala costumbre de intentar impactar a la audiencia a toda costa. Alguien dígale por favor a Abel que su paso en Uncut Gems (2019) estuvo bien, pero no sirve para justificar todas las expresiones faciales raras y actuaciones planas que dio aquí.

La serie de HBO Max se queda a medio camino, sin comprometerse para ningún lado. Quieren ser controversiales y comprometer ciertos tópicos, pero no lo logran. Las polémicas son obvias y el cuerpo femenino se pone en primera plana,resultando burdo, casi grotesco e innecesario.

Sin pena ni gloria, la primera temporada de The Idol culminó luego de varios meses en el ojo del huracán. Todavía no se sabe nada de una segunda temporada, aunque todo es posible. Hierba mala nunca muere, dicen por ahí, aunque también algunas simplemente se deberían arrancar de raíz.