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The White Lotus: Sicily, un

triunfo de tragicomedia moderna

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Publicado: 19 de Diciembre 2022

Tiempo de lectura: 5.5 minutos

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Valentina y los empleados del White Lotus recibiendo a los huéspedes

Para los visitantes del reconocido hotel al centro de esta historia, solo se trató de una semana más llena de disparates en la vida de la gente rica. Pero para nosotros, la segunda temporada de The White Lotus fue una espera cargada de ansiedad, intriga, idioteces (y bastante sexo) para saber cómo terminaría todo. Podríamos hablar activamente de una de las conclusiones más explosivas y fascinantes de los últimos años.

A lo largo de esta temporada, fuimos testigos del regreso de la ya legendaria Tanya McQuoid. Conocimos las desventuras de la familia Di Grasso y su ineptitud con las mujeres. Un par de matrimonios jóvenes y esencialmente erráticos. La singular Valentina, mánager del hotel White Lotus de Sicilia, Italia, y las astutas Lucia y Mia. Un reparto increíble con actores que dejaron su marca en la TV y en nuestros corazones.

Sin darle más vuelta al asunto, en Clack! repasamos los últimos momentos de esta imperdible serie y la temporada en general. Advertencia: este artículo está cargado hasta la última fibra con spoilers. Si no has visto The White Lotus aún, ¡no esperes más y conéctate de inmediato a VTR+, donde podrás ver las dos temporadas completas!  

“¡Estos gays quieren asesinarme!”

La desastrosa heredera Tanya, interpretada por Jennifer Coolidge en quizás la mejor actuación de su carrera, dijo alguna vez que “la muerte es la única experiencia inmersiva que no he probado”. Lo que en un principio parecía un mordaz comentario autodespreciativo delante de su ahora marido Greg (Jon Gries), resultó transformarse en un blanco en su espalda.

El arco narrativo de Tanya la ve encontrarse con Quentin (Tom Hollander), un millonario inglés que está de vacaciones junto a sus amigos gays y su coqueto “sobrino” Jack (Leo Woodall). Mientras Tanya se va de parranda con Quentin, Jack se la juega con la ingenua Portia (Haley Lu Richardson), la asistente que Tanya trae a escondidas irritando a Greg. Desde ahí, decir que el giro es inesperado es bastante poco, sobre todo considerando la estrafalaria imagen de Jack y Quentin en la cama. ¡Algo se ve bien raro aquí!

La evidencia de que las intenciones de Quentin son más bien siniestras crece cuando Jack se rehúsa a devolver a Portia al hotel. Y de igual forma cuando Tanya descubre un kit de secuestro en el bolso de Niccoló (Stefano Gianino), el dealer de cocaína del millonario. Es aquí donde comienza la comedia de oro.

¿Había sido así de chistoso alguna vez ver a alguien disparar un arma? Tanya nos da uno de sus impecables sollozos mientras pone fin a Niccoló, Quentin y sus amigos. “¿Greg está teniendo una aventura? Dime, yo sé que lo sabes. ¡Dímelo!”, exclama Tanya cuando Quentin está en su último respiro. Los niveles de tensión y adrenalina solo están codo a codo con la ridiculez de la situación.

Ay, Tanya, si tan solo hubieses intentado escapar por una escalera, sacarte los tacones, tirarte al agua y no golpearte la cabeza con el bote de escape. Cuando nuestra millonaria llorona preferida encuentra su triste y patético final, no sabemos si llorar o seguir riendo. He ahí una de las muertes más estúpidas en la historia de la TV, pasándole al personaje más querido de esta saga. Solo Tanya McQuoid podía encontrar un final así. ¡Descansa en paz, queen!

Tanya McQuoid con una mirada de confusión en The White Lotus

Di Grasso, el apellido manchado

Probablemente los hombres más miserables de esta temporada resultan ser los Di Grasso, una familia a medias disfrutando unas vacaciones a medias. Dominic (¡OMG es Michael Imperioli de Los Soprano!) arruinó su matrimonio a través de su adicción sexual, dándonos un minuto glorioso con Laura Dern como su esposa destruyéndolo por teléfono. Su padre Bert (F. Murray Abraham) lo lesea cada vez que puede, pero es igual de pillo.

El apuesto hijo de Dominic, Albie (Adam DiMarco), tiene buenas intenciones y busca diferenciarse de las cualidades tóxicas de sus antecesores. El problema es que es muy ingenuo y cree que su victoria romántica será salvando a una doncella en apuros. Cuando la conexión con Portia se disipa, Albie se entrega a la seducción de la encantadora Lucia (Simona Tabasco).

Al final del ciclo, Albie y Portia tienen bastante más en común de lo que creían. Pero de igual manera, como dice el dicho, la manzana no cae muy lejos del árbol. La maldición Di Grasso sigue en pie cuando descubren que Lucia los estafó, pero las cantidades de dinero son algo que a Dominic le resulta insignificante. Después de todo, este momento de humillación colectiva podría llevarlo a una posible reconexión con su distanciada esposa.

Las MVPs de la temporada

Si hay una cosa clara sobre The White Lotus, es que este show le pertenece a las mujeres. Y tal como lo hizo Jennifer Coolidge con su icónica Tanya McQuoid, la primera temporada fue hogar de excelentes interpretaciones femeninas. Tuvimos a actrices como Connie Britton, Alexandra Daddario, Brittany O’Grady, Natasha Rothwell, y sobre todo Sydney Sweeney como la ingeniosa (y odiosa) Olivia Mossbacher.

La segunda temporada no solo mantiene la vara alta gracias al regreso de Tanya, y la graciosa participación de la ácida Aubrey Plaza en el rol de la también ácida Harper. Más que eso, el White Lotus de Sicilia nos deja 3 personajes icónicos sin precedente alguno, dos de ellas encarnadas por actrices italianas.

“¡Adivine quién soy!”, ”Ehm… Peppa Pig”. Por este improvisado momento de excelencia actoral, estaremos siempre agradecidos a la luminosa Sabrina Impacciatore. Esta célebre intérprete italiana nos regala a la compuesta pero excéntrica Valentina, la mánager del hotel que se embarca en una fascinante aventura con Mia (Beatrice Grannò). Neurótica a su manera, Valentina nos brinda una serie de comentarios desafortunados y escenas memorables que merecen reconocimiento.

La amiga de Mia se sale con las suyas en toda oportunidad que tiene. Tal es la genialidad de Simona Tabasco, interpretando a la audaz trabajadora sexual Lucia, que esperamos verla en muchas futuras ocasiones. Después de todo, Lucia es la energía infecciosa y vivaz que mantiene al show mientras aprovecha cada oportunidad que tiene para hacer una fortuna.

Lucia sosteniendo una copa en escena de la serie The White Lotus

¿Y qué más podemos decir sobre la Daphne de Meghann Fahy? Uno de los personajes más densamente elaborados de la serie, al principio es muy fácil desmerecer a Daphne Sullivan como otra millonaria llena de vanidad y superficialidad. Pero su trasfondo como la esposa perpetuamente desmerecida del cochino Cameron (Theo James) ilustra una realidad que llega a trascender la barrera de la clase que la serie nos pone enfrente.

Daphne sabe que Cameron hace lo que quiere a escondidas de ella. Sabe que en los ojos de la gente, puede parecer una esposa miserable e infeliz. Pero lejos de resignarse, aprendió a jugar el juego de los ricos, buscando una forma de hacer que todo valga la pena. Y la actuación de Fahy nos trae a la mesa un rango de emociones muy bien sostenidas por una capa de falso desinterés. Es una de las mejores máscaras que podremos ver alguna vez.

Ahora que The White Lotus ha concluido su segunda temporada, quedamos ansiosos, expectantes a las novedades sobre la tercera temporada recién confirmada. ¿A dónde nos movemos? ¿A África, a Latinoamérica o a Asia? ¿Será que alguna vez veamos un White Lotus chileno? 


Por el momento no nos queda más que ser pacientes, y revivir la gloria de estas primeras dos temporadas. Con The White Lotus, Mike White consiguió crear una especie de lienzo en blanco, ideal para cualquier escenario maquiavélico que venga a su cabeza. Y si el resultado sigue siendo la comedia oscura dorada que hemos encontrado, no hay dudas para estar entusiasmado por lo que viene. Por ahora, ¡arrivederci camaradas!