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Columna | “Ambulance”

y el retrato del loco Michael Bay

Escrito por:

Publicado: 18 de Noviembre 2022

Tiempo de lectura: 6 minutos

Fotografía:

Cartel promocional de la película "Ambulance", donde aparecen Eiza González, Jake Gyllenhaal y Yahya Abdul-Mateen II

Es divertido. Si hay algo que he aprendido en los últimos años de hablar de cine y televisión es que en gustos no hay nada escrito. No hay película que sea unánimemente querida u odiada y los favoritismos muestran más matices que el mismo arcoíris. Un gran exponente de este efecto es Michael Bay, quién no se destaca en la temporada de premios, pero si hablamos de “blockbusters”, su imagen es lo primero que aparece en la mente de las personas.

Muy estilizado, macho-centrado, fervoroso, de rápida edición e imparable. Si te puedes imaginar una película de ese tipo quiere decir que conoces la mano del Sr. Bay. De hecho, este 2022 presentó uno de los mejores ejemplos de su línea de trabajo: Ambulance, o Ambulancia.

La cinta protagonizada por Jake Gyllehaal, Yahya Abdul-Mateen II y Eiza González da la plataforma suficiente para ver las luces y sombras de lo que hoy es casi “cine de autor”, pensando que el tal mencionado autor es un erudito, no tanto en el sentido de un mensaje intelectual, sino que en el valor del entretenimiento. En esta columna hablaré cómo Ambulance es un fiel retrato de los milagros y pecados de Michael Bay en estos nuevos tiempos para el cine y la televisión.

La adrenalina + Michael Bay

Cintas de robos (conocidas como “Heist”) no sobran en Hollywood, pero tampoco faltan, ya que es un subgénero de acción y tensión que siempre funciona en la pantalla grande. Bueno, era cosa de tener a Michael Bay para ver un Heist con una fuerte infusión de frenesí. Si te parece que todos los personajes dentro de la película están bajos los efectos de drogas (cocaína, particularmente) no creas que el director cometió un error, ten en cuenta que eso es 100% deliberado.

No sé por qué me quedo solo con los actores, incluye dentro de ese punto al camarógrafo, editor, staff, o cualquier elemento dentro del proyecto. Lo que Michael Bay busca en la audiencia es que esta sienta adrenalina, una sensación que parece ser su marca registrada, por más descabellado que eso suene.

Y hay que darle el punto. Sus películas son, efectivamente, una montaña rusa. Aunque para ser más específicos, es como subir a un Ferrari descapotable, ponerse unos lentes de sol que solo fueron populares en los años 2000 y acelerar hasta llegar a 200 km/hr (irónicamente, más aún viendo sus películas de “Transformers”). Entretenido, nos comienza a describir la locura del momento, a pesar de la innecesaria radiación de masculinidad artificial.

Ojo, esto no lo digo como una crítica, es un sincero aprecio de que hay alguien que quiere que el cine sea tan entretenido como un parque de diversiones. La persecución dentro de la película Ambulancia es un estamento a esto. Ahora, los tiempos igual han cambiado…

Helicópteros policiales persiguiendo a una ambulancia, escena correspondiente a la película "Ambulance"

La cultura vs Michael Bay

Si la adrenalina es el mejor aliado de Bay, la cultura debe ser su archienemigo. El mundo ha cambiado muchísimo en los últimos años, sus tendencias, rutinas y creencias. Si alguien no está dispuesto a cambiar, está en su derecho, solo que no puede esperar tener el mismo impacto de antes.

Hollywood es el pináculo de la crítica de la representatividad, algo que el director de Armageddon (1998) no está dispuesto a ver. Sus personajes son figuras de acción, son personalidades que en algún momento pensamos que podrían ser reales, pero que hoy son mejor definidos como fantasía. Son ídolos en el mismo sentido que lo fueron los dioses griegos: personas hermosas, de gran físico y belleza, actuando de personas comunes y corrientes. No le pido que haga un drama o un documental. No obstante, tampoco espero empatizar con alguien que simplemente no existe.

Punto aparte es su problema con la masculinidad obsoleta y la sexualización de la mujer. Yo entiendo que somos de generaciones aparte (Michael Bay tiene 30 años más que yo). Aun así, la mayor parte de las personas entendieron que el cinismo de esa idea de “testosterona” no era necesaria en los tiempos que vivimos, menos el Sr. Bay. Lo que hace con Eiza González, quién yo creo que es una gran actriz, representa nuevamente esto. Yo creo que el problema se radica en las influencias de este, con especial foco en esa misma adrenalina que mencioné en el punto anterior.

Sí. Es irónico que lo que marca su diferencia en la industria para bien, sea lo mismo que lo pueda marcar para mal. Es un juego delicado a la hora de hablar de arte, dado que todas las expectativas aportan.

Ambulancia y Michael Bay

¡Listo! Necesitaba marcar los dos puntos anteriores para ahondar en la película en cuestión, ya que debemos entender al loco detrás. Ambulancia tiene grandes exposiciones de las cosas que ya hablé. En términos de acción y tensión, la inyección de movimientos y cortes rápidos le da mayor sentido de apuro, que en un robo es necesario sentir, al tener al tiempo de enemigo. Eso lo entiende súper bien la cinta.

Por otro lado, el diálogo pudo haber sido sacado de frases predeterminadas de un juego de acción. El elenco ayuda bastante a que no se sienta, pero si uno se fija está ahí. Y si las conversaciones no logran formar personas, menos lo harán en un filme de Bay. En una de esas no te das cuenta, porque no es la idea darse cuenta. ¡Ese es el truco! Parece magia pensar que un director te muestra tanta entretención que no veas que por detrás hay líneas que son extremadamente poco creativas.

Bueno. No creo que haya más que decir de Ambulancia que no termine siendo redundante. Es simplemente Michael Bay en su máxima expresión. A esta altura te diría “tómalo o déjalo”, pero si te impulsaría por lo menos a probarlo antes de que tomes esta decisión, por que por algo estamos hablando de Ambulancia y de él.