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Estos son los capítulos más

memorables de 31 Minutos

Escrito por: Clack!

Publicado: 04 de Marzo 2024

Tiempo de lectura: 4.5 minutos

Fotografía:

Fuente: FM Fuego

31 Minutos (2003-2014) es una de esas series que te marca para toda la vida. Sin querer, la obra creada por Álvaro Díaz y Pedro Peirano, terminó siendo la más popular de la televisión chilena. Traspasó las fronteras y sumó galardones por montones. ¡Fuimos generaciones enteras las que bailamos con 31 Minutos y sus canciones!

¿Quién no se puso alguna vez a cantar “Tangananica, Tangananá” de los Guarenne Brothers? ¿O “Yo nunca vi televisión”? Por eso, en Clack! te traemos nuestro top, top, top (como Policarpo Avendaño) con los mejores episodios de este universo.

Aunque si eres parte de ese pequeño grupo de personas que aún no ha visto esta joyita, ahora será el momento de hacerlo en VTR+, presionando el botón VOD de tu control remoto. ¡Acomódate y cuidado, que esta lista está que quema!

El comienzo (1×01)

Fuente: YouTube

Pocas veces podemos decir que un capítulo piloto es tan bueno. O, en su defecto, tan icónico. El primer episodio de 31 Minutos nos presentó a nuestro querido conejo rojo, Juan Carlos Bodoque. Obviamente, también nos mostró a Juanín Juan Harry y, por supuesto, a Tulio Triviño, presentador del programa.

Pero, ¿qué hace lo hace tan bueno? Simple. El meme más utilizado, incluso a 20 años de su estreno, sale de aquí: la primera nota verde de Bodoque.

“La ruta de la caca” nos regaló una de las mejores frases del siglo (bueno, quizás estamos exagerando, quizás no). “Nunca había visto tanta caca junta”, nos cuenta Bodoque durante su paso por el Río Mapocho para revelarnos su nivel de contaminación con desechos fecales.

La depresión de Juan Carlos Bodoque (2×07)

Fuente: IMDB

31 Minutos y sus personajes eran tan buenos, porque se sentían reales. ¡Sí, reales! Nadie pensaría que en algún momento de sus vidas podría sentirse representado por una marioneta de fieltro, pero…

Estamos seguros de que eres uno de esos niños (ahora adultos) que ahora se siente identificado, posiblemente, con Juan Carlos Bodoque. Este conejo cínico, serio y adicto al juego, protagonizó un episodio completo durante uno de sus peores momentos personales. Claro, a día de hoy, lo vemos y nos decimos “¿Por qué nos expusieron a esto cuando éramos chicos?”. Pero lo que presenciamos no estaba tan lejos de la realidad.

En este episodio conocemos las dos caras de la moneda y lo que significa estar deprimido. Una de ellas, la depresión. Pero, por otro lado, Bodoque tenía amigos y colegas que lo querían. A lo largo de este episodio, buscaban tirarlo pa’ arriba de distintas maneras.

Sin embargo, Bodoque decide abandonar el programa y dedicarse a la radio. Y estas cosas, cuando ya estamos grandecitos, sí pasan. Quién lo diría, como cantó Kali Uchis, que se podía tener crisis vocacionales y caer en la apatía.

El Maguito Explosivo (2×13)

Fuente: YouTube

¡Mi show, mi show, quiero hacer mi show! En este episodio, volvemos a ver a un pobre Dante Torobolino que debe mantenerse fuera de los escenarios. Su incontrolable adicción a las explosiones lo obliga a retirarse. Sin embargo, el equipo del programa lo apoya para que pueda rehabilitarse.

Esa es la sinopsis del capítulo. Sin embargo, las cosas en 31 Minutos no son así. ¿Dónde queda el toque característico de locura de la serie, si te lo contamos así no más? Cuando todos están sentimentales por la noticia del Maguito, Juanín les informa que le ha dado trabajo.

Al llegar el Maguito al canal, Tulio lo pone a trabajar. Pero cada cosa que hace provoca una explosión, incluso si no hace nada. Por lo mismo, el equipo se las ingenia (como siempre) para conseguirle un cupo en la Clínica de Explosivos Anónimos.

La agenda del programa sigue adelante, hasta que Mario Hugo, en su sección de Dimensión Hermosa y Desconocida, anuncia una mala noticia. ¡Un asteroide se dirige a la Tierra!

Los científicos, al confirmar la noticia, sostienen que la única manera de destruirlo es haciéndolo estallar. Ante esta situación, Patana sugiere que la única opción viable es que Dante Torobolino lo haga explotar con su capacidad explosiva. Sin embargo, cuando el mago aparece completamente recuperado, a pesar de estar consciente del peligro, acepta su misión.

Después de varios intentos fallidos, Bodoque logra devolver al mago a su estado explosivo original, recordándole lo efectivo que era cuando estallaba. De esta manera, consiguen hacerlo explotar nuevamente y así salvar a la Tierra.

¡Simplemente épico, señores!

La Monalisa (4×01)

Fuente: PeakD

A este episodio en particular lo calificamos como el mejor comeback de 31 Minutos y del mundo mundial. Al volver a la carga con la apertura de la cuarta temporada de la serie, Tulio está chato.

Chato de la baja calidad de las noticias y los invitados que asisten al programa, decide seguir el consejo de Guaripolo. ¿Quién llega? Ni más ni menos que La Monalisa. Sí, la famosa obra de arte de Leonardo da Vinci.

Sin embargo, debido a la intervención medio desubicada de Tormenta China (el caballo de carreras favorito de Bodoque) y el mago explosivo, el cuadro se daña. Por suerte, Bodoque logra convencer al pintor Dennis Dannis para que restaure la pintura y todos se quedan tranquilos. Sin embargo, nadie contaba con que lo que iban a recibir era el Ecce Homo.

¡Una referencia genial! Porque la vida imita al arte y el arte a la vida, claramente.

Patana enamorada (4×03)

Fuente: YouTube

Terminamos nuestro top, top, top con otro capítulo icónico. Nuestra querida reportera, sobrina regalona de Tulio, anda con la cabeza en las nubes mientras recorre el invernadero que resguarda a una flor especial. Esta especie cuenta con la particularidad de florecer una vez en la vida y marchitarse inmediatamente después.

Sin embargo, por distraída, no le presta atención y la nota se va a la basura. ¡Y nadie entiende qué le pasa a esta niñita! Hasta que Tulio se da cuenta de la raíz del problema justo después de entrevistar a la alergióga Cosquilla Picotas. Se nos enamoró la Patana.

Para descubrir quién es el afortunado, Bodoque sale con la brillante idea de que el pobre Mario Hugo se disfrace de Tutsi. Además de ser una referencia brillante a Tootsie (1982), nos reímos a carcajadas por los intentos de Mario Hugo por pasar como la amiga de Patana.

Pero, ¿quién no ha estado en el lugar de Mario Hugo? Sacando información a la persona que te gusta para poder saber si puedes tener una oportunidad con ella. Y si la respuesta es negativa, hacer lo imposible para que no se junte con su interés amoroso. ¡Sí, sí, es tremenda red flag, pero en esos tiempos no sabíamos lo que era una!

¿Te acuerdas de quién estaba enamorada? ¡Cuéntanos en nuestras redes sociales! Si no estás seguro, siempre puedes volver a repasar los mejores momentos de la serie chilena más querida de Latinoamérica en VTR+.